martes, 9 de enero de 2018

Reseña: "Cariño, cuánto te odio" de Sally Thorne


Lucy Hutton es la asistente de una editora de la vieja escuela, preocupada por la calidad de los títulos que publica. La editora se ve obligada a fusionar su pequeña editorial con una gran editorial comercial, y Lucy se ve obligada a trabajar con Joshua Templeman, el asistente del editor en jefe de la otra editorial, preocupado únicamente por las ventas. Lucy y Joshua se convierten inmediatamente en enemigos, pero del odio al amor ya sabemos que hay sólo un paso… 




Esta novela la tenía muy pendiente desde hacía rato, y con el paso del tiempo y las excelentes reseñas que leía mis expectativas iban en aumento… y he de decir que la historia ha sido mucho más de lo que esperaba, estoy completamente enamorada de ella. 

Partamos del principio de la trama, esta comedia romántica cuenta con Lucy, una joven muy alegre, optimista y más buena que el pan. Trabaja desde hace ya un tiempo en una editorial y se siente muy orgullosa de haber cumplido su sueño de trabajar en un lugar así, desde pequeña los libros son su pasión, sin embargo, su trabajo no logra satisfacer sus aspiraciones.
Lucy es ese tipo de personas incapaz de matar a un mosquito, está llena de colores y alegría, y todo el mundo en la oficina la adora, excepto por un espécimen masculino que la tiene entre ceja y ceja. 


El amor y el odio son viscerales. Ya solo de pensar en esa persona se te retuerce el estómago. El corazón te palpita con fuerza en el pecho; casi se te ve a través de la carne y la ropa. Pierdes el apetito y el sueño. Cada contacto con esa persona te llena la sangre de un tipo peligroso de adrenalina y te coloca al borde de una reacción radical: luchar o huir. Apenas conservas el dominio sobre tu cuerpo. Te consumes. Tienes miedo.

Joshua Templeman ladra y muerde, es un tipo frio, calculador, metódico, y es quien lleva las cuentas en la editorial. No se deja intimidar por nadie y con sus ojos azules es capaz de hacer temblar a todos en la oficina, pero hay alguien que se resiste a sus jueguitos de las miradas, su mayor enemiga y contrincante, Lucinda Hutton, alias Fresita. 

Los dos son perro y gato, el agua y el aceite, el día y la noche… se entiende, ¿no? La primera vez que se conocieron se declararon la guerra y con el tiempo las municiones aumentaron, ahora Lucy y Josh sacarán a relucir toda la artillería pesada cuando sus respectivos jefes les anuncian que alguno de los dos puede ser el afortunado de obtener un ascenso…, que comiencen los juegos. 


—Bueno, ¿y cuál es el plan para esta noche?, ¿pintarte las uñas desesperadamente sola?
¿Habrá acertado por chiripa?
—Sí. ¿y tú, qué? ¿La pasarás masturbándote y llorando en la almohada, doctor Josh?
Él mira el botón de mi blusa
—Sí, exacto. Y no me llames así


Entre Lucy y Josh hay una constante batalla de miradas asesinas y juegos de odio, ¿pero quién no conoce el dicho “del odio al amor hay un solo paso”? Será solo cuestión de tiempo que ambos terminen cruzando la línea de la enemistad y enciendan una llama mucho más ardiente y peligrosa que un juego de odio, ¿qué tal el juego de no enamorarse? 

Me declaro fan de esta historia, es muy pero muy enganchante y la pluma de la autora es fascinante. 
Uno de los puntos fuertes de la novela es la comedia, y hay muchas escenas y diálogos que son imposibles no morir de risa, especialmente esos en los que Lucy y Josh se tiran los trastos por la cabeza, esas pullas, tira y aflojas eran sumamente deleitantes y creaban mucha expectación.

Algo que me gustó mucho y me sorprendió fue que la autora no recurrió a muchos personajes más que los principales para llevar a cabo una historia bastante cliché pero tratada muy bien. Lucy y Josh se lucen por ellos mismos y no hay nadie que les hiciera sombra. 

Estos dos personajes, y también los secundarios que mantienen papeles pequeños, están envueltos en muchas capas y es muy agradable pelar cada una de ellas y conocer sus partes más agrias. 
Lucy me encantó, en muchas ocasiones me sentí muy identificada con ella, es una mujer muy bondadosa pero a veces también eso le juega en contra porque los demás se aprovechan de ella. Aunque Lucy parezca muy inofensiva y bonita con esos ojos azules, cabello oscuro, labios rojos y de estatura muy baja, no se dejen engañar porque sí que tiene su lado de bruja cuando Josh le aprieta sus tuercas. 

Ahora sí, hablemos de Joshua (podría hablar de él todo el tiempo), a ver, el tipo es un idiota, de esos idiotas que tienen un cartel en la frente que dice: “Sí, soy MUY imbécil”. Sin embargo, este hombre frío e indeferente esconde una personalidad preciosísima, es emocionante ir sacando cada una de sus capas hasta llegar al centro de su corazón. Es un hombre sin igual, y la autora nos demuestra que no hay que tener ningún tórrido pasado ni ningún demonio que te esté persiguiendo el trasero para sentirte mal con tu pasado. 


—Alguna vez deberías intentar que no te importara una mierda la opinión de los demás. Es una sensación liberadora, te lo aseguro.

En cuanto a la historia de amor, he de decir que al principio fue un poco descolocador, es decir, en un capítulo Lucy odiaba a Josh con uñas y dientes y de la nada tiene un sueño erótico revelador con él y eso provoca que se le despierten las bombitas de amor (un poco raro)… de todos modos el amor entre ambos evoluciona muuuy pero muuuy lento hasta que llegás a un momento en que les querés gritar “Ayyyy por favor, estén juntos de una vez” Sí, me desesperó mucho toda esa tensión sexual entre los dos, y hay MUCHA. 


—Yo esta noche me muero. Quítate los pantalones, por favor.
—Esa frase la quiero bordada en un cojín. 

Si le tengo que agregar algo a la historia sería algunos capítulos relatados por Josh, me hubiera encantado saber qué rondaba por su cabeza y corazón. 

La prosa de la autora es algo diferente a lo que estoy acostumbrada, al principio me costó un poco adentrarme pero con el paso de los capítulos terminás por agarrarle el ritmo. Además, algo positivo fue la manera en que manejó los tantos clichés que surgen en la trama, la escritora les agregó su toque especial.
Algo que me pasó, algo inusual (o que muy pocas me suele pasar), es que sentí la historia muy cercana y real, por eso mi amor indiscutible por este libro.
     
En definitiva, "Cariño, cuánto te odio" es una comedia romántica muy entretenida y con la que es imposible no reírse con las locuras y pullas entre ambos protagonistas. Sexy, cómica y con algunos toquecitos sobre temas de la vida real hacen que la historia se destaque por sí sola, mis aplausos a la autora por su primer debut, ¡todo un exitazo!





6 comentarios:

  1. Desde ya que me apunto esta historia. Me gustan mucho esos libros en los no todo es drama, siempre viene bien tener un libro con una lectura más ágil y amena. Por otra parte quedé fascinada con tu reseña, porque diste los detalles necesarios para que me llame la atención 😘😘

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  2. Justo publiqué la reseña la semana pasada y la verdad es que me encantó, siempre viene bien leer una historia divertida a la par que bonita. Un besote :)

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  3. ¡Hola Ari! Que bueno que lo hayas disfrutado tanto. La verdad es que me llama la atención pero también me da un poco de miedito el chliché, creo que me tendré que arriesgar jajaja. Muchas gracias por la reseña, nos leemos.

    Romi | Serendipia

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  4. ¡Hoola! Madre mía me has dejado con los dientes más argos de lo que ya los tenía jajja Es ver una reseña de este libro y querer tirarme a por el. Estoy deseando leerlo y espero que me guste tanto como a ti!!
    Un beeeso

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  5. ¡Hola! ^^
    Parece el tipo de libro que engancha y te lees en un rato. Creo que podría gustarme, así que tomo nota. Me cuesta más reír que llorar con un libro, pero espero que este lo consiga :)

    Besos!

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