martes, 13 de marzo de 2018

Reseña: "Amanecer eterno" (#3 La reina vampira) de Rebecca Maizel



La línea que separa el bien el mal nunca ha sido tan delgada. 
La frontera entre vampiros y humanos jamás ha sido tan difusa. 
No es fácil librarse de las tinieblas cuando forman parte de tu mismo ser… 

La antigua reina vampira ha pagado un precio muy alto para dejarlas atrás. Pero ahora han regresado, más devastadoras que nunca, para arrebatarle aquello que más quiere. Y Lenah, que tanto ha luchado por vivir como una joven humana, se enfrenta al sacrificio definitivo: entregar el ama o renunciar al corazón… otra vez. 


*Colaboración con Ediciones Urano Argentina


#1 Días eternos (x)
#2 Noches robadas (x)
#3 Amanecer eterno



Esta reseña contiene spoilers de los libros anteriores. 

Cuando Lenah dejó el mundo moderno con la promesa de que todo volvería a la normalidad nunca pensó que el peligro volvería a acecharla. 

Esta ex reina vampira arriesgó su propia vida para salvar a sus seres queridos y realizó uno de los más grandes sacrificios que tuvo que cumplir en su vida: volver a su verdadera época como humana para restablecer el orden y la paz en el mundo para que de esa manera no hubiera más muertes, sangre y destrucción. Todo volvería a ser como tendría que haber sido siempre. 

Sin embargo, la Lenah del siglo XV presencia la sorpresiva muerte de Suleen, uno de los vampiros más viejos y poderosos, y sus últimas palabras son alarmantes, una revolución entre vampiros ha estallado y debe asesinar a un poderoso y cínico vampiro. 

Así es que de esta manera Lenah se embarca en esta nueva misión y hará todo lo posible para cuidar de sus seres queridos del mundo moderno. Pero cuando viaja al futuro nota que algunas cosas no están bien del todo, no se cumplió parte del trato ya que Rhode perdió la memoria y no tiene ningún recuerdo de su anterior vida vampírica por lo tanto no tiene ninguna memoria de su amor por Lenah, y lo más preocupante de todo, Justin sigue siendo un vampiro y nunca volvió a ser humano. 

¿Qué sucedió? ¿Por qué Rhode no se acuerda de ella y por qué Justin quiere matarla a toda costa? 


Quizás no estaba destinada a regresar nunca a mi hogar. Algunas personas están destinadas a morir jóvenes. No envejecen. No se arrugan. Iluminan el mundo durante un breve cerrar y abrir de ojos. Puede que yo estuviera destinada a desaparecer de repente. Porque ninguna de las veces que me habían arrancado del palpitante corazón de mi mundo había estado preparada para abandonarlo. Siempre me había resistido a quienquiera que me había arrancado de él antes de estar preparada. 
Ahora lo estaba. 

Con “Amanecer eterno” la autora se despide de esta historia tan enganchante y con una trama bastante peculiar y distinta a la típica de vampiros: una reina vampira indestructible que anhela volver a ser humana.
Con variados condimentos que avivan la trama como los misterios, la acción, los secretos, las mentiras, Rebecca Maizel una vez más me mantuvo pegada a las páginas de este último libro. 


Justo cuando Lenah creía mantener una vida sencilla y pacífica en su verdadera época, el peligro estalla una vez más y en esta ocasión recurrirá a sus amigos modernos para evitar un gran desastre. Nuevamente tendremos a viejos personajes que reaparecen como Tony, su mejor amigo pintor y al que una vez perdió, pero esta vez hará todo lo posible para mantenerlo a salvo. También a su equipo se suman Tracy, Rhode y un nuevo grupo de vampiros con el que se aliará. 


Los personajes están muy bien explayados, especialmente Lenah ya que ha tenido una gran evolución desde el primer libro hasta este último, finalmente ha logrado comprender sus sentimientos humanos, entendió qué significa sacrificarse por los demás y procurar anteponer su egoísmo, una actitud con la que ha convivido toda su vida como vampira. 

La trama es constante y mantiene un buen ritmo, vemos a la protagonista pasar por diferentes escenarios y sentimientos, desde volver a la vida moderna y adaptarse otra vez hasta descubrir misterios y secretos para ponerle punto final a tanta destrucción y derramamiento de sangre. 



En esta ocasión me gustó mucho que Lenah tuviera mucho más claras sus ideas en cuanto al amor, si antes me molestaba su indecisión acá lo deja más claro que el agua: su verdadero y único amor es, fue y será Rhode, su alma gemela. Y aunque él no la recuerde, hará todo lo que esté a su alcance para devolverle sus recuerdos. 


—¿Y si deseas amar a alguien con tanta intensidad que te inventas a esa persona de la nada? —preguntó Rhode.
Su boca estaba casi sobre la mía. Casi notaba su sabor. Acerqué mis labios a su rostro.
Él murmuró algo y su aliento rozó mis labios.
—Quizá deseaba tanto amarte que te inventé Y ahora estás aquí. Bailando conmigo.
Era como si estuviéramos solos en la pista; deberíamos haber estado solos. Yo iba a besar a Rhode. Aquí. Ahora.
—¿Tú… me amas? –musité. 

¿Y qué pasó con Justin? Y acá está el factor sorpresa de la historia (aunque yo lo veía un poco previsible)… ahora él es el villano con sed de destrucción, y debido a su gran amor por Lenah arrasará con todo y todos, incluso si eso significa volver a convertirla en vampiro para que ambos vivan enamorados para toda la eternidad, pero Justin se saltó algunos pasos de las reglas vampíricas y su desesperación lo llevará a un bucle de negación, aislamiento y aniquilamiento. 


—¡Dimelo! —gritó, zarandeándome—. ¡Dime que me amas!
—No puedo —balbucí, sintiendo que me asfixiaba.
El dejó de zarandearme y sus ojos expresaban un millar de frases que comprendí: “Lo siento. No he dejado de amarte. Tengo miedo de este poder” Sí, yo comprendía ese tormento. Yo me aparté, tratando de recuperar el resuello. El amor vampírico constituía el respiro de un día soleado de que no puede gozar. Silenciaba el titctac del reloj. 
Amor. 
Amor. 
Amor. 
Ésa era la libertad. Y él no podía obtenerla de mí. Un vampiro ama a quien ha logrado conquistar su corazón de forma incondicional. No puedo impedirlo. Es para siempre. El amor era el único respiro de un vampiro. El dolor y el sufrimiento pueden ser abrumadores. Si un vampiro se enamora, ese amor perdurará hasta el fin los tiempos. Es lo único que le libera de a sed de sangre, la única forma de silenciar el infinito tictac del reloj. 

A grandes rasgos la historia me gustó mucho pero aún así me quedaron algunos detalles inconclusos o en el aire y que la autora no ha cerrado debidamente.
Por otro lado su prosa mantuvo la misma esencia que en las anteriores entregas, escenarios bien detallados y flashbacks del pasado que ayudan a la comprensión de la trama.

En definitiva, "Amanecer eterno" es un buen cierre para esta trilogía. A lo largo de estos tres libros la autora ha sabido cautivarme y engancharme a la historia de Lenah, primero conociéndola como reina vampira y luego como humana. Si quieren leer una historia de vampiros con un argumento original, sin dudas deberían darle una oportunidad a esta trilogía.




1 comentario:

  1. ¡Hola! Lo cierto es que los vampiros no son lo mío y estos libritos tampoco me han llamado nunca demasiado así que supongo que los dejaré pasar. Un besote :)

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