martes, 26 de septiembre de 2017

Reseña: "Kyland" de Mia Sheridan


Tenleigh Falyn debe luchar cada día para sobrevivir en el humilde pueblo minero de Dennville, Kentucky, en los montes Apalaches, donde vive con su hermana y su madre, quien padece una enfermedad mental. Su sueño es ganar la beca para la universidad que otorga la dirección de la mina de Dennville cada año a un estudiante de la localidad. Tenleigh sabe que esa es su única oportunidad para escapar de una vida de pobreza y escasez de oportunidades. 

Kyland Barrett también vive en el pueblo, y siempre ha trabajado sin descanso para no morir de hambre. Se ha centrado en el objetivo de ganar la beca de la mina para salir del lugar en el que tanto dolor ha sufrido desde que era un niño. 

Ambos están decididos a no mantener ninguna relación entre ellos, pero aunque se resisten con todas sus fuerzas, acaban enamorándose. ¿Qué ocurrirá ahora? Solo uno puede triunfar. Solo uno podrá marcharse. ¿Qué le pasará al que quede atrás? 

Esta es una historia de esperanza y sacrificio, de dolor y perdón, pero también de un amor profundo y eterno a pesar de las adversidades.






Es un placer poder leer cada una de las historias de Mia Sheridan, todas ellas son deleitantes y tienen muchos mensajes que se nos quedan grabados en la memoria. Los sentimientos te acompañan durante todo el viaje, y los vivenciás a flor de piel, o por lo menos yo me siento así cada vez que leo algo de esta autora, y así me sentí con “Kyland”; me dejé llevar por la trama, por las vivencias y emociones de los personajes y me sentì una más, sentí como si hubiera estado todo el tiempo con ellos, tomándoles de la mano, animándolos a seguir adelante, a arriesgarse, ofreciéndoles un hombro para llorar cuando la vida era injusta… 

En esta ocasión, tenemos a dos jovencitos de diecisiete años llamados Tenleigh y Kyland que viven en las montañas de los Alpalaches, Denville, un pequeño lugar en el que reina la hambruna, las desgracias y la soledad.

El presente no pinta nada lindo ni para Tenlegih ni tampoco para Kyland.

Por un lado, Tenleigh vive en una caravana junto a su madre que sufre de una enfermedad mental, y su hermana mayor, Marlo, su confidente y mejor amiga. 
Por otro lado, Kyland, un chico desolado que sufrió la pérdida de su hermano y su padre en la mina de carbón del pueblo. 

Ky tiene sus muchos problemas, y Tenleigh también. Dos jóvenes que saben lo que significa tener hambre, lo que saben que se siente el frío hasta que se te cale en los huesos.. para ellos no hay ningún presente bonito ni agradable, para ellos puede haber un futuro mejor, una beca que los saque de aquel pozo, que los puede salvar de las adversidades.


—¿Qué es lo que mantiene encendido tu fuego?

—La esperanza de que la ida no siempre será tan dolorosa. La creencia de que voy asalir de aquí algún día, que no siempre voy a tener frío y hambre. Eso es lo que me hace seguir adelante. Es mi fuego. Me ayuda a hacer lo que sea necesario para sobrevivir, y me ayuda a odiarme menos por hacerlo. 

Ambos pelean por el mismo sueño y objetivo: largarse de aquel lugar, ¿pero qué pasa cuando el destino no quiere que sea así? ¿qué pasa cuando el destino tiene otros planes para ellos, uno que incluye un amor imborrable entre dos personas que se tengan que sacrificar por el otro? 

Mis palabras se quedan cortas y no le hacen justicia a la belleza de esta historia. Es una historia sobre sueños, sobre desilusiones, sobre el primer amor y segundas oportunidades, sobre esperanzas y fracasos, sobre la humildad y generosidad, sobre la evolución, las luchas y peleas de todos los días, y lo más importante, sobre el amor en su mayor plenitud, con sus errores y redenciones.


Ante mi estaba Tenleigh, dándome la espalda mientras miraba el sol poniente, que, de un brillante color anaranjado, se ocultaba tras el horizonte. Los rayos amarillos y blancos iluminaban las nubes como si estuvieran trazando líneas en el cielo. Este, inundado de colores, se extendía magnifico ante nosotros, casi como si estuviera tratando de compensar la feladad de nuestras vidas, de nuestras constantes luchas. Y durante un breve y fugaz momento, quizá fuera así. Ojalá pudiera alcanzar esa belleza y conservarla. Ojalá pudiera captar algo tan bueno y quedármelos para siempre. 


En la primera parte de la novela tenemos a Tenleigh y Kyland con tan solo 17 años, dos chicos con sus metas y objetivos muy claros, pero en ninguno de esos planes se encontraba enamorarse. Tenleigh nunca quiso saber nada sobre el sexo opuesto, no vale la pena arriesgar su tonto corazón por ellos. Ya desde muy pequeña sabe que el amor nunca reinó en su familia y que no es una posibilidad en su vida; y Kyland no quiere enamorarse de nadie, no quiere ningún tipo de ataduras porque él se irá de las montañas, sea como sea, con una beca o sin. 
Y la vida a veces es injusta, y otras veces justa, y Ten y Ky se cruzan en el mismo camino, y de esa manera el amor florece en su estado máximo, en donde no hay lugar para la tristeza, la penumbra, los errores y el dolor. 


Ésta historia de amor es muy dulce y atrapante, si bien al principio la trama no era muy enganchante, ya en la segunda parte remonta muy bien. Lo que sí me pareció es que hubo un insta-love muy repentino que me hizo un poquito de ruido, pero al fin y al cabo no es algo que le haya dado mucha importancia. 

En todas las novelas de Mia Sheridan la esencia son los personajes y todas sus capas, en este libro no pasan desapercibido ninguno de ellos. 
Me encantó Tenleigh, una chica fuerte, inteligente y apasionada por la literatura, pero sin dudas quien se robó toda mi atención y corazón fue Kyland, ¡qué chico, por favor! En su corazón reina la humildad y la bondad, se sacrifica por todos antes que él mismo. Es transparente, no tiene ni una pizca de maldad, y te enamorás de él a ciegas, sin pensártelo dos veces.


—Bajo al infierno, todos los días —susurró con la voz ronca—. Cada día. Por ti.

Además los personajes secundarios acompañan muy bien y solo se mantienen en ese plano, sin hacer muchas intervenciones en la trama.

Es una maravilla la magia que hace esta autora, de qué manera puede hacernos replantearnos muchas cosas de la vida real y la manera en las que las aborda.
Hay mucho para comentar sobre esta historia, me hubiera encantado que fuera más larga porque me quedé con muchas ganas de más, de más Kyland y su arrollante amor por Tenleigh y la vida.

En definitiva, "Kyland" es una maravillosa historia que no deja indeferente, una historia sobre la vida misma. Llena de pasión, amor, incertidumbres, secretos, mentiras, y muchos temas sobre la vida real, la autora nos presente en bandeja de plata una historia de amor espléndida que todos deberíamos poder descubrir.  




3 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Tengo a esta escritora pendiente desde hace bastante tiempo, pero siempre retraso el probarla leyendo la historia de Archer, pero como la tengo ya en el ebook supongo que no tardaré mucho más en leerlo.

    ¡Nos leemos!
    Lua.

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  2. Tengo ganas de leer algo de la autora y, aunque este libro me llama, creo que prefiero empezar por otro. Un besote :)

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  3. ¡Hola! ^^
    No he leído nada de esta autora todavía, pero a ver si lo hago pronto, porque todos sus libros tienen muy buenas críticas. Como este por ejemplo, que tiene una pinta increíble, y por lo que cuentas tiene que ser muy bueno. Me has dejado con muchas ganas de leerlo.

    Besos!

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